Cambié de opinión, ¿y qué?
Si, he ido cambiado de opinión. O más bien me he permitido ver la vida desde diferentes puntos. A qué me refiero exactamente, a que, durante muchos años, en mi niñez, mi juventud y parte de mi yo adulta mis opiniones y maneras de actuar estaban mediadas por creencias que traía “predeterminadas” lo cual no me daba mucho margen de acción aunque no me sintiera del todo cómoda con lo que estaba pasando. Y no crean, igual cuestionaba mucho a quienes me rodeaban, pero terminaba siguiendo la corriente de una u otra manera por no incomodar o por no tener que dar explicaciones.
Sin embargo, poco a poco he ido soltando cada vez más y me
permito indagar en las dudas, la curiosidad que dejaba secreta para mí la
comparto, si me equivoco no me escondo ni siento que el mundo se acabó y sobre
todo estoy cómoda con la posibilidad de cambiar de opinión.
Me pareció interesante algo que leí de la neuropsicóloga irlandesa
Sabina Brennan sobre los sesgos inconscientes del cerebro que precisamente lo
que hacen es tratar de simplificar la información y pueden influir en cómo percibimos
el mundo y cómo nos percibimos nosotros en él. Así mismo, dice la Dra. Brennan
que pueden provocar distorsiones y pensamientos, juicios y conductas irracionales,
e ilógicos que pueden hundir los planes que tenemos. Si queremos crear algo
nuevo nuestro propio cerebro nos puede jugar en contra ya que utiliza las
experiencias pasadas y las preferencias personales para procesar la
información. Quedarnos en lo conocido es tan fácil y cómodo que aunque pensemos
en que queremos cambiar nuestro cerebro hará lo posible por volvernos a las ideas
que ya tiene pregrabadas.
Por eso es importante cultivar esas nuevas ideas y saber que
está bien cambiar de opinión, así no le guste a quienes tenemos cerca, ya se
acostumbrarán. Por ejemplo, con la idea del amor propio (de la que hablamos en
la entrada anterior) de reconocer nuestro valor y construir la confianza
necesaria para perseguir y conseguir lo que deseamos, ya no lo veo como un
concepto negativo de autocrítica o egoísmo. Ahora se habla mucho de crear una
marca personal y para eso hay que ser capaces de exponer nuestras ideas (como
lo que estoy haciendo acá) de dar a conocer nuestros puntos de vista, como nos
dijeron hace poco Priscilla Zamora y Macarena Salosny de ser autenticas en el
mensaje y resonar con lo que queremos decir. Esto último solo es posible si lo
construimos desde el amor propio y creyendo en nosotros.
La diferencia, la diversidad, lo diferente, esto si que ha
sido todo un cambio de paradigma desde hace años. Cuando era niña estudié en un
colegio de monjas de solo niñas donde todas debíamos vernos lo más parecidas
posible y actuar lo más uniforme posible. Pero yo tenía un pelo indomable, tenía sobrepeso y no me gustaba hacer nada de lo que las otras niñas querían hacer.
Estar sentada por horas, era imposible y me solía escapar donde las monjas o a
la biblioteca a leer. Ahora entiendo que el problema no era yo sino el sistema,
que la diferencia es perfecta y que todos tenemos maravillas para aportar. Y
afortunadamente trabajo para hacer visible que la variabilidad humana es lo
normal es lo que debemos abrazar. La diferencia, la diversidad es lo que nos hace humanos.
También he cambiado de opinión sobre otro tema y es el de la
comparación y los celos. Siempre nos hacían ver la comparación como algo
competitivo que generaba celos desde el pensamiento de esa persona es mejor que
yo y yo no podré tener lo que tiene x o y persona. Pero he cambiado de opinión
y ahora quiero verlo más como inspiración como esas áreas a las que debo
prestar más atención. Mel Robbins dice que “todos aquellos que despiertan tus celos
también te demuestran el hecho de que, mientras tú has estado refugiándote en
excusas, ellos han hecho repeticiones, avanzando poco a poco”, lo que nos falta
es determinación y constancia.
Así que basta de renunciar a las propias ambiciones (ambición
es otro concepto que ya no es negativo para mí) no importa cuál sea el camino
ni las creencias limitantes que tenías es hora de cambiar de opinión y tomar
acción. Por mi parte sigo explorando
este camino de la transformación, este camino de la escritura, la marca
personal y el llevar mensajes que les hagan sentido y generemos una comunidad
de conversación y cambios de paradigmas.
¿Y ustedes sobre qué han cambiado de opinión?
¡Hasta la próxima!
PD: Otro cambio de opinión, ahora me gusta el rosado, las
flores, los vestidos y uso el pelo crespo (por eso la foto que les comparto).
#Diversidad #Cambios #Transformación #Opiniones #AmorPropio
#Paradigmas

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