Basta de procrastinar

 

                                                                                            Foto tomada por el equipo de Inspiring Girls Chile 2026

No sé por qué procrastino tanto con lo que digo que tanto quiero hacer: escribir. Me invento mil excusas para hacerlo, el tiempo, el trabajo, los hijos, ordenar la casa (cosa que no me gusta, pero termino haciendo antes que escribir), leer, después me siento y comienzo a escribir una entrada del blog sobre algo que oí o ley y me pareció interesante y le doy mil vueltas y nada me gusta. Y aquí estoy, escribiendo sobre escribir, porque la entrada que estaba haciendo me parecía interesante pero sumamente acartonada, estructurada y sin el corazón que quiero transmitir.

En este intento quiero contarlo de otra manera de una como si estuvieran ustedes acá conmigo y yo le contara lo que estoy escribiendo. Quería contarles que el otro día escuché uno de los podcast de Mel Robbins (lo siento solo está en inglés) una entrevista a una periodista llamada Hoda Kotb, ella hablaba de los prompts (indicaciones como las que le damos a chat GPT) que se da ella misma en las mañanas para comenzar bien el día y que le funcionan para fluir mejor en el resto de las actividades, ella no se pregunta que debe hacer sino qué necesita, pero no qué necesita de manera general sino de manera más específica: ¿qué necesita hoy mi cuerpo? (tal vez hacer ejercicio, una caminata, descanso), ¿Qué necesita hoy mi intelecto? (leer un capítulo del libro que tengo en mi mesita de noche o el artículo que dejé en la lista de favoritos la semana pasada), ¿qué necesitan mis emociones? (llamar a mi amiga para saber cómo le fue en su cita médica y contarle como me fue con mi presentación) y ¿qué necesita mi espíritu? (rezar un rato, desconectarme y meditar). Me pareció genial y lo mejor es que funciona, ayuda a ordenar y a fluir, porque si nos sentimos bien en esos cuatro aspectos podemos rendir ahí si en lo que “debemos” hacer en el día.

Y haciendo foco en lo que necesitamos hay algo que de seguro necesitamos y muchas veces olvidamos y es hablarnos bien a nosotros mismos. Hablarnos bien, tratarnos bien y cuidarnos. Pensar en qué necesitamos al inicio se hace difícil porque lo podemos sentir como soberbia o egoísmo, ya que nos han hecho creer siempre que debemos poner a los demás antes que a nosotros. Sin embargo, de un tiempo a la fecha se habla mucho de salud mental y de la mano de la salud mental del concepto de amor propio.

Hace unas semanas le oí decir a Pilar Sordo que efectivamente es un concepto mal entendido que viene cargado de grandes prejuicios “pero la verdad es que no hay nada más generoso que el amor propio, porque cuando yo me cubro lo que te doy a ti te lo doy libre de cobro, te lo doy sin gancho, te lo doy porque te lo quiero dar, ni siquiera para que me des las gracias, te lo doy porque te lo quiero dar”, dijo Pilar.

Dedicamos mucho tiempo y sobre todo energía a preocuparnos por los demás, lo que hacen, lo que dicen, lo que piensan, sienten o esperan que hagamos, sin embargo, la realidad es que no podemos controlar NADA de lo que decidan hacer o dejar de hacer. Entender esto es liberador, entender que no debo estresarme por las cosas que no están en mis manos me ha quitado un gran peso de encima y claro esto no es magia, no cambia de un día para otro. Para lograr que de verdad se quite el peso he tenido que reaprender a usar algo tan básico como la respiración.

En el libro El puente donde habitan las mariposas de la neurocientífica Nazareth Castellanos, constantemente nos habla de que podemos ser escultores de nuestro propio cerebro (si nos lo proponemos). Nos va llevando por un recorrido muy emotivo que une cuerpo y mente a través de lo que denomina la biosofía de la respiración. Es increíble como cada vez más científicos van viendo la importancia de la respiración para que todo nuestro sistema este bien y quienes hayan probado los beneficios de la respiración consciente y la meditación sabrán que no solamente nos calma, también nos sana física y mentalmente. Como dice Nazareth la falta de calma o el nerviosismo conlleva confusión y desde ahí es imposible no errar.

Puede sonar muy simple, pero aprender a pausar y respirar profundo, calmar nuestro sistema, ver qué sucede a nuestro alrededor para ver las opciones puede hacer la diferencia entre una buena y una mala decisión. Actuar bajo el miedo, el estrés, la ansiedad, la ira y el desprecio nos nublan la percepción, no siempre es fácil, pero al menos iniciemos nuestro día preguntándonos qué necesita hoy mi cuerpo, mi intelecto, mis emociones y mi espíritu. Tal vez estas simples respuestas nos permitan respirar profundo y dejar de procrastinar con lo que amamos, en un mundo que cada vez nos llena de más información y que exige de nosotros decisiones rápidas que requieren un amor propio fortalecido y conversaciones constructivas con nosotros mismos.

Gracias por leerme y acompañarme en este camino de la escritura, como dicen acá en Chile, ¡Vamos por más!

#escritura #MelRobbins #podcast #Meditación #amorpropio #Respiración #emociones #socioemocional #neurociencia #procrastinar #NazarethCastellanos

Comentarios

  1. Muy interesante... "...no podemos controlar NADA de lo que decidan hacer o dejar de hacer...."

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Ni soy de aquí, ni soy de allá

Lo que me sorprendió este año