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Entradas

¡Vamos a conversar!

¡Nuestra batalla no debe ser contra las tecnologías digitales, debe ser por lograr más conversaciones!


En estos días leí en la Revista Ñ una entrevista a la psicóloga y profesora del MIT Sherry Turkle, que se llama “No estoy en contra de la tecnología, estoy a favor de la conversación”. Solamente con este enunciado me hizo pensar sobre mi constante pelea personal con la tecnología y sobre todo con las redes sociales. Realmente no es que debamos eliminarlas de nuestra vida diaria o dejar de participar, pero si es necesario que trabajemos mucho más por generar espacios de encuentro y de conversación, donde los dispositivos electrónicos no nos desvíen de las personas que tenemos frente.  

Después de leer a Turkle entendí que la batalla contra los dispositivos tecnológicos no es la batalla que debemos dar. Sino que por lo contrario la verdadera batalla es para que se logre convivir entre los dos mundos, sin dejar de hacer el llamado a tener mucha atención sobre el impacto que estos aparatos…
Entradas recientes

Cinco ideas para ordenar el caos diario

¿Será que el orden lleva a la felicidad? O, por el contrario, ¿la obsesión por el control nos lleva al caos?


Siempre he tenido curiosidad de cómo algunas personas que admiro logran hacer tantas tareas y siempre tienen tiempo para hacerlas todas bien y yo por mi parte siento que muchas veces me faltan horas completas en el día. 
Ahora somos personas multitarea, y eso no sería algo con connotación negativa si no nos llevara a la dispersión. Cada vez es más difícil concentrarnos, nos cuesta alejarnos, por ejemplo, del celular el cual nos abre varias conversaciones a la vez, nos muestra fotos, comentarios de alguna red social y listo hasta ahí llegó la poca concentración que teníamos. 
Hace un tiempo leí en el Blog de Berto Pena* que "La superficialidad y precipitación que nos contagian las Distracciones y la Multitarea, hacen que cada vez hagamos cosas con menos calidad, detalle y precisión. Y que vivamos todo de forma intermitente." Esa intermitencia y falta de atención en los…

¡Luchar por lo que queremos!

Cambiar de año siempre trae consigo pensar en lo que se hizo durante el año anterior y se planean proyectos para el siguiente. Hace mucho tiempo no sentía tan buena vibra con un año nuevo, pero el 2019 realmente parece que será un gran año. Y se ve así, en parte porque el 2018 fue bueno.
Pensar en los proyectos personales y profesionales, para este nuevo año, es un gran desafío que involucra aspectos que iniciaron hace un tiempo y que no han terminado.
Con el tiempo he entendido el real significado de trabajar por lo que amamos y las ventajas que trae para mi y para quienes me rodean. Cuando lo que haces en el ámbito personal y profesional es lo que llena tu corazón, cuando la pasión es la que te guía, se evidencia que esa pasión no llega porque si, sino que es el resultado de múltiples acciones y no pura casualidad.
Nos han enseñado que todo lo que hacemos debe tener una recompensa, y que esa recompensa debe ser en lo posible monetaria. Sin embargo, olvidamos que cuando eramos niñ…

Los 40 y la búsqueda de la eterna juventud

Cuando llegan los 40, no solamente es una década en la vida que históricamente ha sido vista como un hito que marca cambios biológicos y psicológicos fuertes, sino que ahora también nos impulsa a buscar la fuente de la eterna juventud. 
Biológicamente hay muchas partes del cuerpo que empiezan literalmente su caída y esto nos lleva al estrés por la carrera del tiempo y su agotadora forma de recordarnos día a día que la vida no es para siempre.
El cuerpo comienza a pasar la factura por todo lo que hemos hecho o dejado de hacer, llega el momento de querer adelgazar y no poder, la grasa se acumula y las canas aparecen. Siempre he peleado con el peso y ahora más que nunca es una batalla muy dura porque antes era más fácil bajar los pecados, el metabolismo se hace más lento, pero no podemos dejar que nos gane, debemos adelantarnos y evitar tener que visitar al médico no por prevención sino por tratamiento. 
Pero los cambios no son solamente físicos, también son psicológicos. Estar conscientes …

Cuando las canciones tenían metáforas

Recuerdo esa época en la que tenía el tiempo de oír canciones y analizar los múltiples significados que cada una podía tener. Ese tiempo en que la mística de una canción dedicada podía cambiar el rumbo de una relación y como las canciones eran capaces de decir todo aquello que nosotros no podíamos.
Hay quienes viven para la música y hay quienes viven gracias a la música, pero en general no creo que exista alguien que de alguna manera no tenga su propia "banda sonora". Admiro profundamente a quienes son capaces de convertir las experiencias, sentimientos y vivencias en música.
Gustos musicales existen tantos como géneros y formas de expresarse. Sin embargo, para mí las mejores canciones son las que te hacen recordar momentos, personas y evocar un sentimiento especial, uno diferente que no importa, donde estés o qué estés haciendo, te transporta al punto exacto donde esa letra y esa música tuvo un por qué especial. Esto lo traduzco como las canciones que tenían metáforas, y dig…

El sentido de la vida: recordar y sentir

Al preguntarnos por el sentido de la vida no nos queda más que pensar que el sentido es la vida misma. A veces nos pasan cosas buenas y a veces unas malas, pero esto qué quiere decir realmente. Algunos se apoyan con las religiones, otros con la competitividad, el humanismo, el capitalismo, mejor dicho le tratamos de dar sentido desde las mil y una formas. Sin embargo, qué otro sentido más que el hoy y el ahora le podemos dar.
Por ejemplo, pensemos en nuestros recuerdos. Cada recuerdo también está viciado por sensaciones, emociones y estados de ánimo. Si a una pareja le mostramos la misma foto de su Luna de miel, momento en el que se supone que estas dos personas están supremamente sincronizadas, seguro cada uno tendrá una memoria narrativa muy diferente.
He ahí también el problema de la reconstrucción de los hechos en un delito o accidente, lo único válido es pues la declaración del momento, pero también cada una de las declaraciones de los implicados será diferente de alguna maner…

¡Tengo que vivir ya mismo!

Este es el momento de la vida en el que las decisiones se toman sin pensar tanto en esa famosa frase de "seguro después tendré tiempo de hacerlo", afortunadamente no por una enfermedad, si no por una cuestión de matemáticas puras. Es tan sencillo como que en el doble de mi vida tendré 80 y hace la mitad de lo que tengo tenía 20, esa edad donde aún queda TODO por delante, edad que te permite soñar y planear. El problema hoy es cuando ves atrás y aún hay algunas que no realizas. 
Está claro que la expectativa de vida hoy es más amplia, pero la verdad aun no confío mucho en los adelantos médicos para estar segura de que los 80 serán los nuevos 60. Así que como el nombre de esta entrada ¡tengo que vivir ya mismo!, pero ¿qué traduce eso?, es que ¿antes no estaba viviendo?
Si, estaba viviendo, y la verdad he tenido una buena vida, pero antes no era consciente de las renuncias que poco a poco había hecho tanto por esa idea de "después lo hago" o por alguien más (padres, hij…